lunes, 30 de noviembre de 2020

La Rákara



Desde debajo del agua podía ver avanzar los barcos, y observar cómo se hundían las espadas que tiraban desde la borda. La Rákara era más rápida, pero no podría continuar ese ritmo mucho más tiempo, en algún momento las fuerzas le fallarían. Primero dejaría de ir en zigzag evitando las espadas y se concentraría únicamente en mantener la velocidad. Aunque eso le diera un poco más de tiempo, lo que vendría después era inevitable, perdería velocidad y los barcos, incansables, le darían caza. Yo seguía observando la situación, no sabía cuánto tiempo llevaba debajo del agua, si saldría de ahí o si alguna compañera intentaría salvarme. Al caer al agua, me había encontrado con esos ojos enormes y a la vez casi humanos. Me miraban directamente a los ojos, dejándome congelada. No parecía asustada ni furiosa, y casi podría asegurar que había sido una mirada de pena lo que vi justo antes de acelerar el nado y alejarse. ¿Podría ser una llamada de auxilio? ¿O la pena iba por lo que me esperaba a mí? La cabeza empezaba a darme vueltas, o intentaba nadar a la superficie o seguro que no lo contaba. Cuando comencé a nadar noté unas manos por detrás que me cogían de la cintura y tiraban hacia fuera. Cuando pude tomar mi primera bocanada de aire, la Rákara ya había dejado el zigzagueo, poco duraría ya la huida. 

 Hacía tres años que se había sabido de su existencia. Desde entonces todas las personas de Zircum habían intentado capturarla, pero, después de varios desastres inexplicables y con un centenar de muertos, pensaron que la única solución para estudiarla era capturarla muerta. ¿Seguro que era la única solución? Era un ser maravilloso, había demostrado inteligencia y una capacidad extraordinaria para predecir nuestros movimientos. Daba la impresión que sabía más de nosotras que nosotras de ella. Tenía el tamaño de una orca, la figura de un dragón dilong y ojos grandes y humanos, que ahora ya sabía que eran de un azul turquesa. 

Había llegado hasta allí por curiosidad y casualidad. Apenas conocía Zircum, nunca había tenido curiosidad por venir, ni la intención de visitar el país. Estaba en medio de la nada, las habitantes eran bastante oscas, violentas y con poca educación, parecía que vivían en un pasado remoto del que no conseguían avanzar. Cuando salieron las primeras fotos de la Rákara supe que tenía que venir. Ese mismo día, recibí un telegrama de mi jefa, se había quedado un lugar libre en uno de sus barcos que iban a Zircum, y mi conocimiento de zoología podría ser de utilidad. 

Me di la vuelta para ver a la compañera que me había sacado a la superficie, estaba anonadada mirando atentamente a la persecución. Volví a mirar y el barco le estaba ganando terreno. Parecía que todo había terminado, pero lo siguiente que recuerdo, no tiene ningún sentido. El barco y la Rákara habían parado, mi mente dejaba de tener pensamientos propios o claros, sentía la cabeza igual de pesada que si me hubiera tomado cinco whiskies. Empecé a subirme al bote junto con la compañera que me había rescatado. Dejé de ver o de importarme lo que estaba pasando. Pero al llegar al puerto del pueblo, tenía la peor resaca de mi vida, y no era la única. Nadie tenía espadas que lanzar, ni una Rákara cazada.

domingo, 10 de enero de 2016

La Buena Soledad

Los momentos de soledad son para disfrutarlos. Y me refiero a los momentos de soledad de los buenos, no de esos que aún rodeados de gente te sientes solo, porque esos proceden de un sentimiento de desencaje, de no encontrarte en el momento ni en el lugar que realmente quieres estar, ni con las personas que deseas; puede servirte como experiencia de superación, pero no es algo disfrutable en el instante. Pero los momentos de buena soledad son aquellos, que después de haber disfrutado de tus amigos, familia, personas, sabes saborear con un regustillo de felicidad. Y poder sentirte completo en ese estado un tiempo indefinido, corto, largo o todo lo contrario. 

Es un momento complicado de encontrar, a veces el mundo no nos deja, otras veces huimos de él con un miedo inconsciente a encontrarnos con nosotros mismos, a hacernos preguntas incómodas que preferimos no conocer, o un miedo consciente de “pérdida de tiempo”, miedo a esos malditos “Hombres Grises” que alimentan tu idea de falta de tiempo, robándote el tiempo de sentir lo que vives.

domingo, 18 de mayo de 2014

“Escribir” se escribe con h

No pienso escribir para esas personas. Personas que no saben lo que están leyendo, creen que su interpretación es la única y verdadera, como si cualquier relato, poema, escrito, pudiera cumplir con el Teorema de Picard.

La magia de la literatura se pierde entre las personas dogmáticas que todo lo quieren convertir en científico, o entre las personas que creen descifrar al escritor, su historia, su psique, sus secretos o su comida favorita. 

No, esas personas no se merecen leer, disfrutar con las incógnitas, con la curiosidad, con la imaginación que se despierta de forma diferente e indistinguible en cada individuo.

No me entiendas mal, me gusta la ciencia, creo que es la mejor forma de aumentar en conocimientos objetivos. Te da una forma de razonar muy efectiva, ¡la más efectiva! pero no para toda clase de propósitos. ¡Hasta te puede hacer disfrutar! Disfrutar como un aventurero descubridor de tesoros, donde cada moneda es un problema resuelto. Pero no es la única manera de deleitarse de forma culta.

Si el método científico es lo único que tienes para descifrar todos los puzzles del mundo, nunca podrás cautivarte por los acertijos en los que eliges tú la solución. Estas personas no saben hacerlo, quieren sacar conclusiones, cerrar e ir al siguiente. Sin saborear, sin preguntarse qué van a aportar a la historia con sus propios sentimientos recién descubiertos… ¿Tal vez no los descubren?  O tal vez cuando lo descubren lo imponen, ¿no es eso aún peor?
Ni siquiera los buenos científicos tienen sólo el método científico.

Ver más allá no es fácil, requiere un esfuerzo que no todos están dispuestos a hacer. Pero si tú lo haces, considérate un privilegiado y vuelve a visitarme.


Firma: Algún escritor

martes, 11 de febrero de 2014

Lecturas 2013


      Como ya he hecho otros años, esta entrada es un resumen muy personal y subjetivo de los libros que he tenido la oportunidad de leer en el 2013.

       Omitiendo los académicos (aunque he de deciros que “Stochastic processes in Physics and Chemistry” tiene su nosequé quenoseyo…), ha sido un año algo más heterogéneo de lo que acostumbro. Con una clara preferencia por la ciencia-ficción, pero con una mayor variedad de escritores y temáticas.

       Los pongo por orden de lectura:

       - Retorno a la Tierra. Orson Scott Card: Con este libro comencé el año y di, por el momento, terminada La saga del retorno, que consta de cinco tomos, siendo este el cuarto. Los primeros comienza con la historia de Nafai, un chico que vive en un pueblo del planeta Armonía, que es llamado por el “Alma suprema” para llevar a su familia y elegidos a un mundo mejor. El “Alma Suprema” ha sido la encargada de controlar que los hombres no pudieran desarrollar tecnología a lo largo del desarrollo humano en Armonía, y así evitar que pudieran utilizarla para causar grandes catástrofes. Pero su poder sobre los hombres está debilitado, y sólo los llamados pueden ser salvados.
     

       Desde la Saga de Ender, me encanta como escribe Scott Card. Es una lectura sencilla, con ideas sociales diferentes e interesantes, mostrándote personajes y diálogos que son los que realmente enganchan. Esta Saga, aunque tiene todo eso, me cansó más a cada libro, algo así como pasa con la de Ender, pero empezando por un escaño más bajo.

     “Si quisiera dudar, podría dudar hasta el cansancio. Pero en algún momento una persona debe dejar de cuestionar para empezar a actuar, y en ese punto es preciso confiar en alguna verdad. Debes actuar como si algo fuera cierto, así que escoges aquello en lo que más crees, vives en el mundo en el cual depositas más esperanzas.”

       - La espada de Fuego. Javier Negrete. Es el primer libro de la saga de Tramorea. Una aventura épica, más juvenil que los últimos libros de fantasía que me había leído (Canción de Hielo y fuego). Cuenta la historia de Derguín Gorión, un joven gran Tahedorán, o maestro de la espada, y su aventura para conseguir un grado más de maestría y poder así participar en el certamen por la Espada de Fuego, forjada por los dioses. El libro va enlazando temas mágicos con mitológicos e incluso dando ciertos tintes de un pasado “futurista”. Lo que destacaría de este libro sería esto último más que la propia aventura.

       - 20000 leguas de viaje submarino. Julio Verne. Mi primera gran decepción. Entiendo que Julio Verne fue un visionario, por innovador y meticuloso en los temas científicos, pero la mitad del libro me pareció aburrido. Muchos datos que lo único que hacen es describirte un posible fondo marino, dejando en segundo plano, lo que a mi parecer, es lo interesante de una novela, su trama, a la que no le da importancia, es más, terminas sin saber absolutamente nada del gran misterio que es el Capitan Nemo, su tripulación y su Nautilus. (para los decepcionados con el final de Lost, el final de este libro es peor).
Aún así, entiendo que la causa de esta percepción resida en las expectativas que tenía del libro.


        - Sueñan los androides con Ovejas eléctricas. Philip K. Dirk. Otra de las grandes y aclamadas
obras de ciencia-ficción, y en la que se basaron para hacer la película de Blade Runner. Nos plantea una Tierra casi totalmente abandonada, a causa de la contaminación por una guerra pasada. Contaminación que se ha llevado a casi todo ser vivo y aún afecta a la mente de los seres humanos que todavía no se han marchado. El protagonista de esta obra es un policía que se encarga de “retirar” a los androides ilegales. Estos parecen casi humanos, y no existe ninguna prueba física que pueda demostrar que no lo son, ¿Cómo averiguar que son androides y no retirar a un humano por equivocación? ¿Cuales son las diferencias empáticas que muestran? ¿Cuánto de humanos y cuánto de máquinas tienen?

         Me pareció un libro interesante, aunque por mi gran recorrido con los robots de Asimov, y sus tres leyes, esta lectura no me pareció tan original, o de algún modo, sigo prefiriendo los robots de U.S. Robotics. Por tanto, mi parte preferida acaba siendo cómo te muestra esa sociedad y la puesta en escena de los personajes, con esa serie de conversaciones inteligentes o desconcertantes.

       - La inmortalidad. Milan Kundera. Kundera siempre me sorprende, consiguiendo sacar de mi cosas que no sabía que estaban ahí. Es una lectura interesante, que te hace pensar.

     “El hombre cuenta con la inmortalidad y olvida contar con la muerte”

      En esta ocasión habla, como dice su título, sobre la inmortalidad. La inmortalidad que creas cuando estás en vida, la forma en la que quieres que otros te vean y recuerden. Esa imagen imborrable que otros manejarán a su antojo en tu ausencia. La inmortalidad de grandes políticos, escritores y pintores de la historia, entrelazado con pequeños detalles sobre la vida cotidiana. Numerosos personajes utilizados para este libro, entre ellos, él mismo. Sin duda, una de mis mejores lecturas.

         “En nuestro mundo, en el que hay cada vez más rostros cada vez más parecidos, es difícil para una persona confirmar la originalidad de su yo y convencerse a sí misma de su irrepetible unicidad. Hay dos métodos para cultivar la unicidad del yo: el método de la suma y el método de la resta. Agnes le resta a su yo todo lo que es externo y prestado, para aproximarse así a su pura esencia (el riesgo consiste en que al final de cada resta acecha el cero). El método de Laura es precisamente el contrario: para que su yo sea más visible, más aprehensible, más voluminoso, le añade cada vez más y más atributos y procura identificarse con ellos (con el riesgo de que bajo los atributos sumados se pierda la esencia del yo).”


       - El espíritu del Mago. Javier negrete. Segundo libro de la Saga de Tramórea. No puedo decir gran cosa de este libro si no quiero destripar el primero. Pero me gustó más que su predecesor, y me mantuvo más expectante de principio a fin. Cuenta más detalles sobre Tramórea y alguna pista sobre su pasado misterioso.


       - Momo. Michael Ende. ¿Qué decir de este libro? Me encanta la idea de los hombres grises,
ladrones de tiempo, pero aún me gusta más Momo y sus amigos, ejemplos de saber vivir felices. Me encanta este escritor y su imaginación inacabable.


     “El soñar se consideraba, entre ellos, casi un crimen. Pero lo que más les costaba soportar era el silencio. Porque en el silencio les sobrevenía el miedo, porque intuían lo que en realidad estaba ocurriendo con su vida.
[…] El que a uno le gustara su trabajo y lo hiciera con amor no importaba; al contrario, eso sólo entretenía. Lo único importante era que hiciera el máximo trabajo en el mínimo del tiempo.”

sábado, 14 de diciembre de 2013

Realmente sueño



Quiero saber si sigues existiendo, o si sólo fuiste fruto de mi imaginación. De esa imaginación que busca casualidades, patrones y razones para el sentido de cada palabra pronunciada, escrita o pensada. 

Sigo paseando, esperando verte en cada camino no ortogonal que cruce al mío y te unas a mi paso por un tiempo. Tiempo causal al mío, tiempo para recordar hasta nuestro próximo reencuentro inolvidable, tiempo en el que te distinga de mis sueños.

Tengo que hacerte de mi vida real, darme cuenta de tus errores, inquietudes humanas y  acercarte más a mis ilusiones cotidianas. Pero, ¿Lo especial y verdadero pueden ser la misma cosa? ¿No pierde lo extraordinario cuando se hace empírico, verificable como el resto de nuestro mundo? ¿Y si sólo pudieras ser sueño real por un día?

Los sueños reales son medibles a pequeñas escalas. Son mágicos y ciertos, ocurren y se disfrutan hasta la última gota, como lo hace el recién rescatado del desierto con su primera botella de agua. Son deseos reales que pueden durar para siempre.

¿Habrá merecido la pena ese breve sueño real, a pesar de encontrarnos una vez más sedientos? ¿Habrá merecido la pena obtenerlo si luego volvemos de nuevo al desierto? 

 Ahora tengo claro que fuiste soñado; intuido y creado en esas últimas horas de la noche, resultado de esos días exhaustos que manejan mi rutina. Tu imagen se difumina al ritmo en el que mis pies tocan el suelo frío de la mañana y mi mente queda ocupada por las preocupaciones diarias, tan comunes como insulsas.

    ¿Este fue nuestro primer cruce? ¿Te encontraré de nuevo? 

    Seguiré buscando mi sueño real. Gracias por caminar conmigo.

viernes, 18 de octubre de 2013

Hola Francisco,

10-05-2023

se que hace años que no hablamos, pero este momento me parecía igual de bueno que cualquier otro, (“¿Cómo explicarías que una flor florezca un día determinado y no otro?”). Creo que la última vez fue aquel día que estuve por Sevilla para ver Les Luthiers (qué geniales son), pero que las circunstancias hicieron imposible que nos viéramos. Parece que estamos destinados a que nuestras vidas no se vuelvan a encontrar.

      ¿Conoces “La Ignorancia” de Milan Kundera? En esta obra Kundera analiza con una serie de historias como al marcharte de un lugar, nunca se vuelve a sentir de la misma manera. Tu sensación al volver, al revivir la ciudad, tu relación con las personas que dejaste atrás, aunque todo siguiera aparentemente igual, nunca será lo mismo. Un evento es recordado por cada uno con pedazos de la historia, con distintas sensaciones y resúmenes de lo sucedido. En un reencuentro traeríamos con nosotros esos pedazos corrompidos por el tiempo, imágenes falsas de lo que eran esas personas; por eso nos parece un milagro cuando podemos afirmar que “tantos años sin hablar, y es como si nos viéramos todos los días”. Esto no significa que no hayamos cambiado, eso es imposible, pero hay algo que ambos hemos mantenido, y es la curiosidad o cariño por el otro. Del mismo modo, el conjunto de casualidades que hicieron posible nuestra amistad y esa convivencia de unos días, no se van a volver a repetir, nunca podremos volver a encontrarnos por los pasillos, ni desayunar juntos en ese gran comedor, al menos, no como lo hicieron nuestros yos del pasado, no con la naturalidad de la monotonía.

A lo largo de estos años, al encontrarme con antiguas amistades he experimentado tres situaciones diferentes:
   1. Encuentros esporádicos e incómodos, personas desconocidas que conocen demasiados detalles de una época pasada.
   2. Reencuentros para revivir lo pasado y alimentar la nostalgia, que terminan con esa sensación de irrecuperabilidad, de una amistad ya perdida.
   3. Descubres de nuevo a otra persona, con la que tienes tanto o más en común que la última vez, y que el tiempo sólo ha hecho que ese breve reencuentro sea insuficiente.

     Perder el contacto, es arriesgarse en dos tercios a perder esa amistad.
 Por eso, a pesar de los años que pasen, cuando voy a tu ciudad me gusta llamarte.

     No te he preguntado, ¿Qué tal tu mujer y tus hijas? ¿Continuaste adelante con lo de la empresa? ¿Sigues tocando la guitarra?
     Espero que nos veamos pronto.
Un abrazo,

Dors





lunes, 23 de septiembre de 2013

Buena suerte y gracias


 ¡Ya soy licenciada en Física!




 Este blog lo comencé en mi segundo año de carrera, aún me estaba adaptando a la ciudad de Granada. Hace poco comenté mis dudas de futuro y el apoyo que he tendido[1]. Hoy hago constar, que ya no soy sólo un proyecto de física, soy una física de verdad (como Pinocho al final del cuento) y además, que a pesar de todos los obstáculos, opiniones negativas y mis notas mediocres, voy camino de conseguir lo que buscaba. Este año es de nuevo, uno de cambios, de adaptación a la independencia y empezar mis primeros pasos en la investigación.

 Mucho ánimo a todos aquellos que dudáis de vuestras posibilidades, las cosas son posibles con la buena suerte[2], la suerte que se busca.

 En este momento me apetece agradecer cosas. No se por qué, puede ser por las buenas noticias, o puede ser porque un amigo me ha puesto en los agradecimiento de su proyecto de fin de carrera, y como en física no hay de eso, me haya sentido, además de honrada, algo envidiosa por tener ese hueco al terminar su ingeniería.

 Dar las gracias puede convertirse en algo interminable, o que al final acabe en el origen de todo, así que gracias a mis padres por darme la vida. Pero quiero que sea algo más, y para centrarnos, me centraré en este año y esas personas claves.

 Mi familia, primos, tíos, me apoyan, mi madre me soporta y me comprende, mi padre espera lo mejor valorando incluso lo peor, mi hermana vive mis alegrías y tristezas, mis hermanos me escuchan, me enseñan, me ayudan a crecer. Mi abuela me muestra como se puede vivir una vida feliz, dando felicidad e importancia a lo que se debe. Es increíble tenerlos y lo incondicional que es su amor, siempre he sido consciente de la suerte que tengo.

 Este año además he tenido una encrucijada interna y externa, búsqueda de un futuro[3], y he vivido en una ciudad casi vacía de las personas con las que empecé en su día a vivirla. Pero he tenido la confianza, el respeto y la generosidad de amigos como Jose Luis, esa maravillosa persona que me enseña a ser más modesta, porque a pesar de lo buena que me dice que soy, él es mucho mejor. De Santi, con el que me he sentido tan identificada, ayudándonos mutuamente y que me ayuda a no olvidar ciertas visiones de la realidad.

Mis amigos más cercanos, que han estado a kilómetros de distancia este año. Migue, dando siempre ese ánimo al estudio y a seguir a delante. Pedro, con su incomprensible cualidad para saber en cada momento que decirme, escuchar, entenderme, y saber que consejo darme o no darme.

Aquellos que están en mi ciudad natal, que da igual cuantos años pasen, por ahora unos diez, pero que siempre podré contar con ellos y tener ese vínculo especial. Javi con su franqueza que solo la experiencia de los años de amistad pueden dar. Cristina, siendo de las pocas chicas que pueden conquistar mi corazón, para esa amistad que permite pedir de rodillas romearse[4] con una (xD). Pablo, que es Pablo, aunque pasen años sin vernos siempre podremos llamarnos y decir: Cómo mola Pablo, Pablo mola mucho.

Víctor y Paco , que están al otro lado del teléfono, del facebook o lo que pillemos, para quejarnos del sistema, contarnos nuestros planes para conquistar el mundo o simplemente decir tonterías con gracia.

Esas personas inesperadas que llenan tu año. Guillermo, haciendo mi rutina más divertida. Hiroshi, siendo un gran vecino y mejor persona. Paolo, con su ayuda que ni en varias vidas podría pagárselas, al que debo, en gran medida, mi futuro a partir de ahora. Francisco, otro de los que debo parte de mi futuro, además de más de una carcajada o sonrisa en momentos de necesidad. Antonio B. con su postura imponente que cuando te valora, te lo crees y te da ese empujón para seguir adelante, incluso una colleja dialéctica si es necesario.

Por supuesto, los nuevos de este curso, que me han abierto sus brazos en la ciudad de Córdoba, como Dave, Belén, Paco, Mari Cruz, sus familias y amigos, con los que es fácil sentirse una más.

Los compañeros de este último sprint, acompañantes de bibliotecas, que han hecho mi jornada de estudio menos pesada, Rebeca, Antonio S. y Ángela.

Y con mención especial a Jesús, invitándome a la aventura, mostrándome una forma diferente de caminar (sentido literal y figurado), valorándome más de lo que esperaba. Que ha tenido que aguantar mis cambios de ánimos, mis miedos racionales o irracionales, y que por ahora sufrirá también a donde me lleven los nuevos muros que pueda cruzar[5].

     ¡Muchas gracias a TODOS, los nombrados y los no nombrados, sois todos geniales!



[2] La buena suerte
[1],[3],[5] ¿Y ahora qué?
[4] Definición de romearse: Ir a Roma a ver a un amigo jesuita.

martes, 4 de junio de 2013

¿Ahora qué?


        Siempre he mirado con envidia a aquellos compañeros y amigos que desde pequeñitos sabían qué querían. Estaba aquel que llevaba toda su vida con un telescopio debajo del brazo y hacer física era el paso lógico para ser astrofísico; o el que llegó a la carrera con la mitad de primero aprendido por su cuenta; o esos dos que siempre estaban dibujando para ser arquitecto o diseñador gráfico.

        Nunca me he considerado de este grupo selecto, no me he formado por adelantado, y aunque siempre me han gustado las matemáticas y las ciencias, tampoco le he hecho ascos a la filosofía o a la historia, así que aparte de hacer mis ejercicios y estudiar correctamente, en el colegio nunca fui más allá. Es cierto que a la hora de elegir ciencias o letras, lo tenía claro, y con la ayuda de un querido profesor, me decidí por la física, dejando de lado mis otras dos posibilidades.

        Esta carrera me ha dado muchas alegrías y desesperaciones, pero casi en un noventa por ciento he tenido claro que era lo que quería hacer. Año tras año me convencía más de que estaba siguiendo el camino correcto, que quería dedicarme a la física e INVESTIGAR. Lo más curioso de todo, empezaba a sentir ese, diremos que vocación, que antes no había sentido, pero que había reconocido y envidiado.

¿Ahora qué?
        Estoy terminando la carrera, me gustaría hacer un doctorado para seguir mi formación en la investigación, porque por primera vez, ¡hay algo que he tenido claro desde el primer año de carrera! He ido aprendiendo más y más en ciertas ramas de la física que ahora me fascinan y en las que no me importa dar mi tiempo independientemente de las asignaturas. No he llevado un telescopio debajo del brazo, he tardado algo más, pero al final ha llegado. ¿Para qué serviría la envidia sino para darnos cuenta de lo que queremos? 

¿Ahora qué? 
        Conseguir un doctorado consta básicamente, y en la práctica, de dos partes:
          1. Becas y contratos existentes. 
          2. Nota media del expediente. 

        Si existen pocas becas y contratos, la exigencia de una mejor nota de expediente aumentará, dando a un estudiante medio menos probabilidades. Esta es la situación actual, pocas becas y mucha competencia; no creo que haga falta explicar lo mal que está la economía, ni cómo han reducido las becas de doctorado en España y en otros países. Mi nota media es normal, pero mediocre para estos propósitos y en esta época.

        Entiendo por tanto, que mis posibilidades para lo que parece que tengo claro, son pocas, esa evaluación de nota media me perseguirá el resto de mi vida. Nota media, prioridad lógica pero no completamente útil. No se ha evaluado nuestro conocimiento ni nuestra capacidad de investigación, nos han hecho exámenes.

¿Ahora qué? 
        Mi decisión ha sido no dejar que estas perspectivas y probabilidades me impidan intentarlo, independientemente del lugar.

        He tenido muchas conversaciones con profesores, personas con más experiencia que yo, antes y durante mi decisión, algunas de las cuales me han dicho ciertas frases que me han dejado con las ganas de abandonarlo todo, irme al monte a coger ranas o a meditar sobre los fundamentos existenciales de los elefantes rosas. Un ejemplo podría ser “Con esa nota media es imposible que te den ninguna beca, bueno, imposible no, tienes un cero coma cero cero cero cero uno por ciento de posibilidades, que sería el caso de una epidemia entre los físicos.”. U otras como “Tanto tiempo queriendo hacer un doctorado, a lo mejor te deberías plantear querer otra cosa.” que me incitaban a elegir otro camino, aquel que es más fácil, más realista y más probable, pero que a pesar de todo, no es el deseado ni el anhelante. Es curioso que aquellos que piden cartas de motivación te sugieran elegir opciones menos motivadoras.
Por supuesto están los amigos que te animan, pero que te animarían hasta a cazar tiburones en una charca. Pero después están las de personas que aún siendo realistas te dicen lo que necesitas saber, porque en esta búsqueda no sólo juega la aptitud, también la actitud.

        Me gustaría compartir, para aquellos que os encontréis en mi situación, lo que por ahora es sin duda lo mejor que me han dicho:

        "Ahora todos los funcionarios que cobran (cobramos)
nuestro sueldo mensualmente te darán consejos muy realistas, has de
ser realista, no pierdas el tiempo con estas cosas y haz algo
realmente que tenga futuro... Se trata de consejos de personas que
olvidaron que han llegado a ser lo que son por su falta de realismo
inicial, porque se ilusionaron con algo que les gustaba en el momento
que debían hacerlo. Por tanto, no seas realista. Tal y como está el
patio, haz lo que te dé la gana, precisamente porque así acabarás
consiguiéndolo. Si escuchas a gente realista no vas a llegar nunca a
nada. Tienes mil muros por delante para estrellarte en ellos. Pues
estréllate, pero no dejes que los demás te digan que no lo hagas. Reza
al chino Cudeiro, pues es muy posible que encuentres puertas que
podrás cruzar en esos muros insalvables."

        Para mi es importante saber que me estrellaré, que es posible que no encuentre esa puerta, pero sobretodo, que lo estoy intentando, que estoy en la búsqueda de lo que quiero, y que por tanto, no es perder el tiempo.

¿Ahora qué?



lunes, 11 de febrero de 2013

Reviviendo historia


    Me desperté en nuestro cuarto, las dos camas formando una gran “ele”, un único escritorio, el radiocasete debajo de tu cama, un par de armarios. En el mío, con mi habitual desorden de entonces, encontré mis antiguos tesoros, mi primera Gameboy, aún no me la habían robado; un pequeño Flubber, que había conseguido en mi Happy Meal; el Yo-Yó, que me compré contigo después de que nuestro vecino se regodeara en su nuevo regalo; o los Kaos del Bollycao con los que me pasé jugando varios recreos seguidos.

    Al encontrarme allí, con 20 años menos, me pregunté qué sueño extraño era ese, pero entonces, te despertaste. La imagen tenía que ser curiosa, una niña de 10 años mirando fijamente el interior de su armario en mitad de la noche. Me mandaste a la cama, y seguiste durmiendo. Si hubiera sido unos años más tarde, en la época que empezamos a dormir separadas, te hubieras despertado con la facilidad de un pestañeo nada más levantarme de la cama, y por supuesto no te habrías podido dormir de nuevo.

    Pero lo curioso es que no estaba cansada, para mi yo seguía en un sueño, un sueño tan lúcido que decidí dar una vuelta por nuestra antigua casa. Recordar esos sucesos de mi infancia que ya no volverían, eventos que no se repetirían, que habían pasado cuando era otro ser el que vivía esa aventura, momentos que me hacían sentir diferente, anhelando, esperando y viviendo cada minuto como si fuera una de nuestras horas o días, bajando al jardín para jugar, correr, bañarme en la piscina durante horas, pasando miedo y angustias totalmente distintas a las de ahora, ¿o no era así?

    Era cierto, ya no me sentía identificada con esa niña de 10 años, con sus preocupaciones o formas de pensar, porque eso era la madurez. Pero ¿Y el miedo? El miedo es algo irracional, con el tiempo aprendemos a ignorarlo durante unos días, unas semanas, pero nos vuelve a pillar. El miedo no es algo que hagas bien o mal, pero puede confundirnos, engañarnos y paralizarnos. Rechazamos el miedo, pero este siempre vuelve, es algo perenne que lo único que hace es transformarse con las preocupaciones de ese instante.

    En esa época, siempre os tenía a ti y a los demás para ayudarme con esos miedos. Se sentía un miedo diferente, aunque fuera el mismo. Miedos que iban y venían con la velocidad que cambiaba de juego y con la lentitud que pasaban los meses.

    Toda la casa estaba en silencio, la puerta de papá y mamá cerrada, el pasillo a oscuras, un pequeño resplandor que venía del salón. No tuve dificultad para llegar hasta allí sin tropezar con nada, estaba todo más o menos como lo recordaba. Pero el salón se me antojaba un poco pequeño, tal vez por los pensamientos y sensaciones que había ido moldeando en mi cabeza a lo largo de estos años. Pero allí estaba todo, el teclado, el sofá  victoriano sobre el que me recostaba cuando alguno de nuestros hermanos estaba tocando, esas vitrinas de escayola llena de libros que mamá echo en falta cuando nos mudamos, o el sofá en el que tantas horas había pasado delante del televisor viendo los mil y un dibujos animados que ponían durante toda la mañana los fines de semana.


    Empezaba a amanecer. Hasta que el resto de la familia no se despertara no podría seguir paseándome por la casa empapándome de recuerdos, así que encendí la tele (esa que estuvo con nosotros más tiempo que nuestros últimos cinco televisores), me tumbé en el sofá y... Empezó a sonar mi móvil.

martes, 26 de junio de 2012

Noche en vela



    Cae la noche, la relajación de un cuarto vacío y de una cama cómoda, con el final de un día cumplido, pretendes abrazar el mundo de los sueños para despertar en un día mejor que el anterior.
    Pero no, tu día aún no ha terminado, tú cabeza así lo ha decidido, te lo dice, ella sigue su curso, sigue pensando en todas esas cosas que sabes que no son importantes en ese instante - ¿Qué quieres que solucione a estás horas? - Preguntas a tu cabeza de una manera desconsolada – Quiero dormir y descansar para el día que me espera mañana – Insistes.

    Hoy no es ese día, hoy no podrás engañar a tu cabeza, ella sigue activa y coleando sin querer entrar en ningún estado subconsciente, - Ya llegará el estado REM, pero no ahora je je je – Se ríe tu cabeza de forma nerviosa. 

    Das una vuelta y otra en la cama, esperando que en cada nueva posición... - Si, esta si que si, esta es la mía, ahora si que estoy cansado y ahora cierro de nuevo los ojos y... - Piensas intentando convencerte a ti mismo. - ¡Mierda!- Exclamación que no ayuda a sentirte relajado, dando rienda suelta a tu cabeza, que en ese momento ha cogido fuerzas y pone en funcionamiento toda su artillería. Pues ahí estás, una hora, otra hora, - ¿Pero en qué estoy pensando? ¿Por qué no me deja dormir? - Te preguntas sabiendo perfectamente la respuesta - ¡Maldito problema de electromagnetismo! ¡Seguro que suspendo el examen! Hoy no he aprovechado bien el tiempo - Estudios - A lo mejor no debería de haberle dicho a X lo que le dije, a lo mejor también le debería de haber dicho... - Dudas personales – ¡oh! ¡No! Se me ha olvidado hablar con Y – Olvidos – Mañana tengo que hacer esto, esto otro, ¿Me dará tiempo también lo otro_3? - Responsabilidades – A lo mejor mañana podría llegar y hablar con Z (así ya tengo las tres coordenadas cartesianas necesarias para describir a un sistema con tres grados de libertad) - Esperanzas.

    Y sin darte cuenta, después de esa lucha interna entre sueños y pensamientos, por fin cansas a tu cabeza, te deja vía libre – Ya puedes dormir, pero tranquilo, mañana más – Y con carita de sueño y ojos entrecerrados ves la hora iluminada en el reloj “5:49am” - Bien, aún podré dormir unas tres horillas más. - Y te dejas desvanecer en el vacío del subconsciente.


viernes, 10 de junio de 2011

Interrelación física y filosofía


     Desde que empecé a distinguir las asignaturas del colegio por sus diferentes ramas, la física y la filosofía han sido de mis preferidas. Curiosamente, no soy la única estudiante de física que se ha planteado en algún momento tirar por el camino de la filosofía. Como prueba existe la asignatura de libre configuración dada por una profesora del departamento de Física nuclear, atómica y molecular, llamada “Fundamentos de física cuántica, aspectos históricos y filosóficos”, en donde tuve que escribir el comentario que sigue sobre la Interrelación entre física y filosofía.

     En numerosas ocasiones se cuentan las veces que la filosofía se ha inmiscuido en la física, y viceversa. En mi opinión, esto es algo inevitable y productivo. A mucha gente que da todo su apoyo a la ciencia le molesta que la filosofía pueda servir para algo, pues sólo son "juegos lógicos" o "palabrería", cuando creo que esta es la que nos ayuda a llevar la física a un terreno con sentido para nosotros, y no sea pura matemática abstracta.  

     No creo que con el paso de los años la física haya roto tanto con la filosofía, diría que sólo se ha definido de un modo más cerrado, siendo física aquella parte de filosofía que sigue un método científico, que puede ser falsable y tenga un lenguaje matemático que la haga precisa.

     Cuando estudiamos cualquier parte de la física, esta tiene un formalismo matemático, una interpretación y una experimentación. Si la interpretación es puramente matemática no tendremos suficientes datos que nos respondan a la curiosidad que intentamos satisfacer, y no dispondremos de las herramientas para llevar a cabo los experimentos necesarios para corroborarlo.

      La experimentación cada vez es más abstracta, nuestros aparatos de medida deben obedecer las leyes que intentamos probar, en la mecánica cuántica, por ejemplo, perdemos ese toque “intuitivo” con el que si trabajaban anteriormente, nos alejamos a una realidad cada vez más compleja. Somos hijos de nuestras circunstancias y no podemos ser totalmente objetivos, aunque esa sea nuestra meta. Al igual que la mecánica cuántica debe contar con todo el sistema incluido el de medida, en una generalidad universal, nos pasa exactamente lo mismo, no nos podemos colocar fuera del sistema, del mundo, del mismo modo que no podremos encontrar un sistema de referencia completamente inercial.

      Con esto, no defiendo que la filosofía pueda dar soluciones a la física o al revés. Creo que son ámbitos de estudio diferentes y ligados. Que la mecánica cuántica llegue a la afirmación de “el electrón no está ni en ½ ni en – ½ , hasta no ser medido”, no implica que la Luna no esté allí si nadie la mira, al igual que no tiene sentido desde la física demostrar la inexistencia de conceptos como la esencia o el ser.

      Para mi la filosofía lo que si puede dar es el primer toque racional de cómo ocurren las cosas con el susodicho paso matemático/físico. Con un sinsentido, si intentara hacer afirmaciones “científicas” sin ese paso esencial, pues nos encontraríamos con los prejuicios que tan difícilmente nos hemos ido quitando (tiempo absoluto, determinismo clásico, etc.

jueves, 3 de febrero de 2011

Efecto series



Desde hace unos años, las series se han convertido en algo más. Ya no son esas series con capítulos inconexos que nos encontrábamos en las horas muertas que pasábamos pegados al televisor. Ayudada por la gran distribución que permite internet, se han transformado en uno de los grandes hobbies, a mi modo de ver, que se pueden separar de la caja tonta (o caja de rayos catódicos), como ya se hizo con anterioridad con los largometrajes. Para mi se han ido convirtiendo en una de las mejores maneras de diversión, cultura, imaginación...Mejores incluso que las películas.

¿Perdida de tiempo? No más que una película, menos que casi cualquier programa de televisión, y más que un libro.

La profundidad que a la que se puede llegar en una serie sólo es comparable con la de un libro, y como amante de los libros, las series me han conquistado. Desde Lost (de las primeras que seguí desde el principio de su salida) hasta The event (que salió en sustitución de la anterior), he seguido las que me han parecido mejores y algunas que simplemente me han sido entretenidas. Estas últimas con algo menos de entusiasmo,  pero no menos que cuando se ve una película más del montón en el cine, por el simple hecho de tomar unas palomitas, pasar el rato o dar una vuelta.


Una película siempre va a estar limitada de tiempo, por lo tanto no es sencillo que cubra todas las necesidades, personalidad de los personajes, sus relaciones, un argumento sólido con un buen desarrollo, nudo y desenlace, etc... Esta es una de las causas, a mi entender, por lo que siempre que vemos una película basada en un buen libro, el libro siempre gana. Pero también, por eso, una buena película siempre podrá ser muy bien valorada si contiene todos esos matices con un 10/10.

Con las series se crea otra forma de plasmar esas inquietudes que nos mueven a leer un libro. Al igual que la debilidad de una película es el tiempo, la de las series es su extensión. No es fácil “enganchar” a los espectadores desde principio a fin, sin bajas.

     Toda serie tiene un momento, unos capítulos, que decae, algunas se consiguen levantar y otras no, un caso claro podría ser Heroes, que tiene una de las mejores primeras temporadas que he visto y su caída fue estrepitosa. Además está el final, que debe ser de mayor rimbombancia para no defraudar a los seguidores que tanto tiempo llevan siguiendola, haciendo elucubraciones, y viendo pequeños finales de cada capítulo y temporada.

Sólo he visto el final de unas pocas series, sobre todo si lo comparamos con la cantidad que he empezado a ver. Los motivos son tres: la han cancelado, aún siguen emitiendo o las dejé de ver.
 Pero a pesar de ello y de la cantidad de series que existen, voy a aconsejaros algunas, que agruparé en cinco categorías:
(Nota: si las veis en versión original, aún mejor)

      Humor:
  • Scrubs
  • The big bang theory
  • How I met your mother (Cómo conocí a vuestra madre)
  • Modern Family
      “Fantasía oscura”:
  • True blood
  • Carnivale
      Ciencia-ficción/fantasía:
  • Batlestar Galactica
  • Supernatural
  • Taken (Abducidos), de Steven Spielberg.
  • Lost
  • V (2009)
      Para pasar el rato:
  • The dead Zone
  • Pushing daisies (Criando malvas)
  • Eureka
      Las que le gustan también a mi madre:
  • Medium
  • Numb3rs
  • House
  • El mentalista
Puede que sean demasiadas, puede que me haya dejado alguna que pueda interesar. Al igual que si os pidiera una lista con vuestras películas o libros favoritos, hay mucho donde elegir, y existiría un mínimo de una por temática conocida.

Podría hablar de cada una de ellas bastante rato, pero creo que se podría hacer un poco insufrible, aunque no descarto que algún día decida hacerlo de alguna.

lunes, 31 de enero de 2011

Lecturas 2010

Al llevar tanto tiempo sin poner nada nuevo en mi blog, hago uso de mi derecho a copiar ideas de una persona que además previamente había copiado la mía, mi querido amigo Leralion, omitiendo los "laborales". El 2010 no se ha caracterizado precisamente por mis lecturas, como si pudo ser el 2008, pero en cambio ha sido un año lleno de muchas y variadas experiencias, que algunas de ellas han sido expuestas en mis últimas entradas, siendo la lectura apartada, muy a mi pesar.


- El hombre ilustrado de Ray Bradbury, fue el cuarto y último libro de este gran escritor que tuve a bien de leer, puede que por ello me llegara a cansar un poco este compendio de relatos cortos al más estilo Bradbury. Creo que tiene unas ideas de lo más interesantes, pero hubiera disfrutado más de ellos si me hubiera dado un poco de respiro del autor, pues su forma “poco estricta”, para mi, es su pro y su contra.


- La ignorancia de Milán Kundera, este gran escritor siempre pone palabras y momentos que hacen aclarar las diferentes sensaciones, casi comunes, que nos van ocurriendo. En este libro habla de lo que supone irse de un lugar, dejando atrás tu vida, y como a la vuelta, nada vuelve a ser lo mismo, el tiempo cambia, las personas cambian continuamente y los recuerdos son personales e irrepetibles.

- Cuentos de los viudos negros de Isaac Asimov, después de llevar un buen tiempo sin leer Asimov me di el placer de volver a él en este año. Ya me había leído el segundo libro de estos cuentos cortos y me habían encantado para pasar el rato y aguzar el sentido. Asimov es escritor de ciencia-ficción, pero una ciencia-ficción en gran parte de las ocasiones bastante “detestivesca”, aquí es sólo lo segundo. Un grupo de intelectuales y amigos que se reúnen una vez al mes con un invitado y siempre acaban teniendo que resolver un enigma que poco a poco con dialéctica y preguntas del suceso van desarmando hasta que el toque final siempre lo da el menos esperado, el camarero.

- Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza, qué puedo decir de este libro, simplemente magnífico, carcajadas limpias salieron de mi boca desde el inicio hasta el final y sino siempre sonriendo. Poco convencional, pero eso es lo que le hace especial. Hay que leerlo para entenderlo.

- Polvo de estrella, Las corrientes del Espacio, Un guijarro en el cielo de Isaac Asimov. Es La trilogía del imperio, lo que me faltaba de Asimov, para enlazar la trilogía de los robots con la saga de fundación. A diferencia de estas dos, aquí cada libro está bastante desligado, pues básicamente se basa en una acelerada historia del universo hasta ser convertido en el Imperio Galáctico . Centrándose en diferentes tipos de sociedades, visionandose desde las posiciones de mayor poder a las de menos. Cada libro daría para hablar un buen rato, pero concrétamente, a parte de toda la sociología que hay en ellos, una de los puntos de ciencia-ficción que más me gustó fue en el tercer libro... ¿Qué pasaría si de repente te encuentras en un planeta aparentemente desconocido más 10.000 años después, donde la humanidad está repartido por todo el universo, donde se cree que la especie humana surgió en diversos planetas de todos ellos y la Tierra es el “tercer mundo” del universo siendo repudiado y casi destruido racismo?

- Génesis de Bernard Becket, no sabría qué decir de este libro, el final me sorprendió, no lo vi venir. Es un libro bastante corto y que con casi cualquier cosa que diga sobre él puede ser destripado. En un inicio me recordó a los libros de distopía de la hablada anteriormente aquí, pero hablado en pasado, pues todo transcurre en un “examen” de acceso a la Academia , donde se está evaluando el conocimientos y punto de vista de la Historia de esa sociedad.

Sin duda, todos ellos recomendables, además me he dado el lujo de, en un par de ellos, poneros el enlace que os llevará a la reseña que me hizo leerlos. Espero que el año que viene tenga más de los que hablaros, y ya que estamos, que le de más vida al blog.

viernes, 23 de abril de 2010

Amigos internacionales implica música internacional, y entrada traducida

      Mi vida es música, algo que hago casi tanto como respirar o pensar es escuchar música, así que parece lógico que cuando pasas tanto tiempo con tus nuevos amigos de diferentes partes del mundo acabes también compartiendo o pidiendo más música para tu repertorio, y aún sintiéndote más cerca de ellos.

     Cada vez las fronteras se hacen más delgadas y los países más cercanos, como un Pangaea de antaño recién construido, tan invisible y creado como los nombres y las barreras de las "diferentes" naciones.

Las diferencias solo deberían servir para despertar más interés en conocer a nuestros semejantes.




--> International friends involve international music, and translated post


-->
My life is music, and I listen to it almost as much as I breath or think is to listen to music, so it seems logical that when you spend so much time with your new friends from around the world I should also end up by sharing or asking for more music for your collection, and still feeling even closer to them.

The boundaries are becoming thinner and the countries are nearer , like a newly built of Pangaea, as invisible and created as the names and barriers of all the "different" nations.
Our differences should serve only to arouse more interest in knowing our fellow men.

http://www.youtube.com/watch?v=K-wqdwgOwDk
http://www.youtube.com/watch?v=FKhPo_6PZLA

In the picture you can see: Murshid from Sri-lanka, Cemal and Abdullah from Turky, Yin from China, Peyman, Ardashir and a guest from Iran, Jeremy and War from Phylippines, another guest from Belgium, and three girls from Spain. Thank you to all.

domingo, 14 de marzo de 2010

Una despedida en lanzamiento

     Qué triste sonrisa amarga se dibujaba en su cara, como si hubiera encontrado algo gracioso o beneficioso a su dolor. Pero como aparecía, desaparecía y mostraba rápidamente la careta que tan alegremente llevaba siempre por la calle y en presencia de sus conocidos. Odiaba esa parte de ella que manifestaba, sin avisar, su tristeza, su estado de ánimo, no quería que nadie pudiera, sin su consentimiento, ver lo que le preocupaba. No poder controlarlo le hacía castigarse enseñando la sonrisa más feliz que encontraba en sus recuerdos, para desechar, en cualquier persona que pudiera haberse percatado, cualquier pequeño atisbo de insatisfacción en su persona.

  De esa manera volvió a la conversación tan acalorada que le brindaban sus compañeros:
    – El alcance del bienestar no puede encontrarse sólo en ayudar a los demás. Al final son precisamente los demás, los que te acaban dando la espalda. Cuando los demás se convierten en algo más personal, personas con nombre y apellidos, es en ese momento cuando tienen todas las papeletas para que esa ayuda se vuelva contra ti y te traicionen. El ser humano por naturaleza es egoísta, porque uno luche contra ello no significa que el de enfrente vaya a hacer lo mismo.- Seguía hablando Luis.
    – Es como en una relación de pareja, puedes obtener satisfacción en el comienzo, pero sabes que tarde o temprano terminará, y cuanto más hubieras dado a esa persona, mayor será el dolor. – Continuaba Pablo.

     De nuevo se encontraba entre la espada y la pared, entre las dos espadas que sostenían cada uno de sus amigos y la pared formada por la falta de palabras con consistencia que encontraba para defender su postura. Sin ánimo continuó defendiendo su posición, intentando que los malos momentos que estaba pasando no le jugaran una mala pasada y acabaran dándoles la razón.


     – Pero esas satisfacciones habrán merecido la pena. Y nunca puedes asegurar que “siempre todo termina”, ni que, en el caso de ayudar a alguien, esa persona te traicione. Siempre quedarán esas buenas personas con las que podrás contar. – intentaba defender, sin estar ella totalmente segura.

     – Hasta que esas personas no den de su parte no puedes dar tú de la tuya, tiene que ser algo recíproco. Tú das y ellos dan. – Seguía insistiendo Pablo.

     – ¿Entonces dices que cada vez que haces algo por alguien esperas una recompensa? – decía, recordando aquellas largas charlas dadas en el colegio sobre la generosidad.

     – No recompensa, pero que si en algún momento necesitas algo de la misma envergadura o menor, puedas contar con su ayuda.

      Volvía a dudar qué contestar, por un lado sabía que esa era una realidad, cuando alguien te fallaba en varias ocasiones acababa perdiendo su confianza, pero por otro, ella no dejaba que eso hiciera que en un momento dado ayudara a quien había sido su amigo. Sabía que ellos también lo harían, y se encontraba de nuevo algo perdida en la conversación.

      – Tu imagen de la persona se desdibujará y ya no prestarás tanta atención a sus problemas, al igual que no prestas atención en los problemas de los desconocidos. Por eso el rango de amigos acaba siendo pequeño.- asaltó Luis.

     – No sé qué contestaros, no creo que la gente haga tantas maldades como ponéis de manifiesto – calló un momento y recordando algo prosiguió – Además, ¿Qué clase de ayudas tan necesarias os han sido negadas? No tenemos una vida tan dura como para que estas cosas sean significativas. Afortunadamente no nos encontramos con situaciones donde estas decisiones nos cueste la vida, o nuestra felicidad a gran escala. En cambio, sí nos limita el modo de ver el mundo como un todo al que pertenecemos. Esos pensamientos son más un estorbo que algo útil, son un modo de seguir con una vida cómoda. – continuó, esperando haber usado las palabras o la descripción correcta de lo que quería expresar.

     – Bueno, creo que iré a por un trago, el cerebro se me está secando – Luis se levantó acercándose a la mesita donde se encontraban las botellas, saludando con una de sus bromas a dos compañeros.

     No, no había ganado la conversación, era la conversación la que ya no daba de sí, o daba demasiado, convirtiéndose en superflua o sin materialización posible. Se distanciaba del inicio englobando una filosofía mucho mayor que no concernía a esos tres jóvenes físicos en ese preciso momento.

     Con el silencio que supuso la huída de Luis, venían de nuevo los pensamientos depresivos y patéticamente melancólicos que antes la acechaban, pero no iba a permitir volver a enseñar parte de este enfrentamiento interno a su compañero. Mostrándole una sonrisa dijo:

     – Me temo que siempre acabo en la posición contraria a la vuestra. Aunque para nuestra despedida no podía faltar.

     – Sino estas conversaciones serían aburridas, piénsalo – Dijo Pablo devolviéndole la sonrisa.


     Él sabía perfectamente que se le había estado pasando a ella por la cabeza, conocía sus problemas, sus pequeños o grandes problemas, no podía evaluarlos, son “cosas que pasan”, pero la entendía, probablemente mejor de lo que le gustaría, probablemente mejor que cualquiera de los presentes en la reunión.

      – Me voy a la terraza a ver el cuarto despegue de la noche. – Se levantó y tendiéndole la mano dijo - ¿Te vienes?

      Una vez más había fracasado en su intento de esconderse, la máscara tenía agujeros, y los más perspicaces sabían donde estaban. Llevaban mucho tiempo trabajando juntos en una serie de lanzamientos a la Luna, Pablo sabía que le agradaría ver esas imágenes que prometían ser espectaculares.

     – Por supuesto – le agarró la mano y dejó de pensar, dejándose sorprender por lo que iba a presenciar.

domingo, 6 de diciembre de 2009

San Nicolás


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La gran luna llena iluminaba una de las noches más frías desde mi llegada. Era agradable, después de tantos días con nubes y con una noche que no mostraba nada, con esa claridad podía ver perfectamente todo lo que me rodeaba con la quietud de la noche y una nueva luz que la hacía especial. Pero no creo que fuera lo único especial, además mis ojos también han cambiado, ahora ven las cosas con un cierto cariño, con confianza y conocimiento. Todo lo que va pasando al rededor de mi bici es parte de mi nueva casa, una a la que en un futuro echaré de menos y recordaré con cierta nostalgia.
Me gusta la velocidad de la bici, es útil, pero además te sientes más libre. He tenido que ir andando durante unos días a causa de un pinchazo, y era estresante la lentitud de mis pies, necesitando que las cosas a mis lados pasaran con cierta velocidad. Pero si no tenía prisa, el paseo siempre se agradecía, ayuda a pensar y tomar las cosas con calma. Qué grandes medios de transporte. A lo mejor lo pruebo estas navidades en Málaga.

Las navidades se van acercando sigilosamente, tengo ganas de que lleguen, nunca he estado tanto tiempo lejos de casa, y estas fiestas son símbolo de justamente la familia. Hoy la he sentido más cerca, el marido, de la familia que vive en la otra parte de la casa, me ha traído un muñeco de chocolate de San Nicolás. Me cuenta que es algo típico para los niños que el 6 de diciembre San Nicolás de regalos a los niños que han sido buenos. Yo he tenido mi regalo, ¿Eso significa que he sido buena? O mejor aún, ¿Eso significa que sigo siendo niña? Me gusta pensar que si. Esto me ha hecho recordar mis navidades de una infancia que creo fue muy buena y muy afortunada.
Creo que podemos permitirnos ser positivos, por un momento, y pensar que no todo el mundo piensa en la navidad como un momento de consumo y obligadas cenas con la familia, ni que es un momento en el que todo el mundo se vuelve hipócrita... Puede ser solo una excusa para poder reunirse y pensar un poco más en los demás, y creo que eso servirá en un futuro, en los días que no es navidad. Hoy mismo me han vuelto a recordar “estudiar física no te da todos los conocimientos pero si la agilidad para saber dónde buscarlos”, creo que con esto pasa un poco igual, estos días te pueden dar un poco de cuerda para los demás días, si quieres ;).

Pero no todo es bueno, se que después de las vacaciones tengo los exámenes, y no se si estaré preparada, el inglés sigue siendo mi cruz, ¿Por navidad me regaláis un implante que me traduzca de inglés a español y viceversa? Mientras, aprendo a cocinar, a montar en bici, a descubrir lo que se me presenta, y a crecer.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Noticia Galáctica



     Eric se divertía imaginándose las noticias del universo, el visible, el invisible, el imaginado y el inimaginable. ¿Cómo dejar el sentido de la vida o del mundo en un solo e insignificante planeta? Como gran pensador y sobretodo soñador, le gustaba trasnochar, mirar al cielo y escuchar lo que entraba en su cabeza.

  • Ahora conectamos con Arson en las cercanías de Orión.
  • Nos hemos encontrado con un gran choque entre dos sistemas solares, quizás sería más correcto si lo llamamos, choque en un mismo sistema de dos soles, es decir, un sistema binario. La alteración de su campo gravitatorio ha provocado más perturbaciones en su galaxia de lo que esperábamos. Por el momento no podemos saber más, en C os seguiremos informando.

     No podía conformarse con lo que su cuerpecito, que carecía de musculación y daba la sensación de menor de edad, le enseñaba, no se daba por satisfecho. Cada día su conocimiento físico aumentaba, sin propósito. ¿Cómo conseguirlo si comprendía la carencia de un sólo individuo actuando en un sólo planeta?

  • Continuamos informando. Nos comunican que la subida, algo irregular, de temperatura en la cercanías de la recién explosión de Supernova, en el sistema binario, parece que podría dar como resultado otros sistemas solares.

     El tiempo también era algo que le inquietaba. Igual que la vida de una mosca no era comparable con la de los seres humanos, su propia vida, incluso la de la humanidad, no era comparable con la del universo en conjunto. El principio del universo podía tenerse en cuenta con la definición de la existencia total de espacio-tiempo, materia, energía, leyes físicas... Dando por buena la teoría actual, ya tenía unos cuantos miles de millones de años. Y un solo humano vive como mucho unos 100 años. ¿Cuanto podría vivir un Universo? ¿Cuál sería su final? ¿En cuanto tiempo pasaría? ¿Hasta qué punto estás preguntas eran contestables? ¿Hasta qué punto estas preguntas eran más o menos importantes que las que se hacen en nuestro mundo día a día?
  • Finalmente, no sólo se han creado sistemas solares sino que ha dado lugar, gracias a la nebulosa creada por la explosión, a un número considerable de planetas, concrétamente, seguimos de cerca uno de ellos que parece estar enriquecido en silicio y está dando lugar a diferentes tipos de vida.

     Vivir en otro espacio diferente, ¿Otro mundo? ¿Un mundo paralelo? Solo podemos imaginar vida de una cierta forma, todo lo que pareciera algo diferente venía directamente condicionado por lo que somos, y por donde vivimos. Su conocimiento era igual de limitado que el de todos. Podía imaginar otra vida, extraña pero igual de paralela que lo que ya era conocido. Desde el ángulo científico hasta el sociológico. Pero creía que si era consciente de esta limitación ya podría concebir cualquier cosa que se le presentara.

  • Efectivamente parece que está surgiendo algún tipo de vida, una vez más.
  • ¡Tenemos nuevas noticias! ¡Otra mente inquieta acaba de conectar con nosotros! ¡Bienvenido a Aquí Tu Universo!